martes, agosto 08, 2006

La Memoria


~LA MEMORIA MUTILADA~
"Hasta que los leones tengan sus propios historiadores, las historias de cacería seguirán glorificando al cazador" (Proverbio africano).

La memoria del poder no recuerda: bendice. Ella justifica la perpetuación del privilegio por derecho de herencia, otorga impunidad a los crímenes de los que mandan y proporciona coartadas a su discurso, que miente con admirable sinceridad.

La memoria de pocos se impone como memoria de todos. Pero este reflector, que ilumina las cumbres, deja la base en la oscuridad. Los que no son ricos, ni blancos, ni machos, ni militares, rara vez actúan en la historia oficial de América Latina: más bien integran la escenografía, como los extras de Hollywood. Son los invisibles de siempre, que en vano buscan sus caras en este espejo obligatorio. Ellos no están. La memoria del poder sólo escucha las voces que repiten la aburrida letanía de su propia sacralización. "Los que no tienen voz" son los que más voz tienen, pero llevan siglos obligados al silencio, y a veces da la impresión de que se han acostumbrado. El elitismo, el racismo, el machismo y el militarismo, que nos impiden ser, también nos impiden recordar. Se enaniza la memoria colectiva, mutilada de lo mejor de sí, y se pone al servicio de las ceremonias de autoelogio de los mandones que en el mundo son.

~LA MEMORIA ROTA~
"Que la fortuna se ha hecho titiritera y tan pronto te muestra un país como lo oculta". (Abú Bakr b. Sárim, poeta de Sevilla, siglo XIII).

La cultura de consumo, que exige comprar, condena todo lo que vende al desuso inmediato: las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. El shopping center, templo donde se celebran las misas del consumo, es un buen símbolo de los mensajes dominantes en la época nuestra: existe fuera del tiempo y del espacio, sin edad y sin raíz, y no tiene memoria. Y la televisión es el vehículo donde esos mensajes se irradian de la manera más eficaz.

La tele nos acribilla con imágenes que nacen para ser olvidadas en el acto. Cada imagen sepulta a la imagen anterior y sólo sobrevive hasta la imagen siguiente. Los acontecimientos humanos, convertidos en objeto de consumo, mueren, como las cosas, en el instante en que son usados. Cada noticia está divorciada de su propio pasado y divorciada del pasado de las demás. En la era del zapping, no se sabe si cuanto más nos informamos, más conocemos o más ignoramos.
Los medios de comunicación y los centros de educación no suelen contribuir mucho, que digamos, a la integración de la realidad y su memoria. La cultura de consumo, cultura del desvinculo, nos adiestra para creer que las cosas ocurren porque sí. Incapaz de reconocer sus orígenes, el tiempo presente proyecta el futuro como su propia repetición, mañana es otro nombre de hoy: la organización desigual del mundo, que humilia a la condición humana, pertenece al orden eterno, y la injusticia es une fatalidad que estamos obligados a aceptar o aceptar.

El poder no admite más raíces que las que necesita para proporcionar coartadas a sus crímenes; la impunidad exige la desmemoria. Hay países y personas exitosas y hay países y personas fracasadas, porque la vida es un sistema de recompensas y castigos que premia a los eficientes y castiga a los inútiles. Para que las infamias puedan ser convertidas en hazañas, hay que romper la memoria: la memoria del norte se divorcia de la memoria del sur, la acumulación se desvincula del vaciamiento, la opulencia no tiene nada que ver con el despojo. La memoria rota nos hace creer que la riqueza es inocente de la pobreza y que la desgracia no paga, desde hace siglos o milenios, el precio de la gracia. Y nos hace creer que estamos condenados a la resignación.

~LA MEMORIA QUEMADA~
"Para que el demonio no pueda continuar ejerciendo sus engaños". (Del arzobispo de Uma, que en 1614 mandó quemar todas las quenas y demás instrumentos musicales de los indios).

En 1499, en Granada, el arzobispo Cisneros arrojó a las llamas los libros musulmanes, para reducir a cenizas ocho siglos de historia escrita de la cultura islámica en España.

En 1562, en Mani de Yucatán, fray Diego de Landa arrojó a las llamas los libros mayas, para reducir a cenizas ocho siglos de historia escrita de la cultura indígena en América.

En 1888, en Río de Janeiro, el emperador Pedro II arrojó a las llamas la documentación sobre la esclavitud en Brasil, para reducir a cenizas tres siglos y medio de historia escrita de la infamia negrera.

En 1983, en Buenos Aires, el general Reynaldo Bignone arrojó a las llamas la documentación sobre la guerra sucia de la dictadura militar argentina, para reducir a cenizas ocho años de historia escrita de la infamia carnicera.

En 1995, en la ciudad de Guatemala, el ejército arrojó a las llamas la documentación sobre la guerra sucia de la dictadura militar guatemalteca, para reducir a cenizas cuarenta años de historia escrita de la infamia carnicera.

~LA MEMORIA PORFIADA~
"¿Dónde estaba yo, antes de estar?". (Pregunta de un niño de cinco años a la madre, según me contó la madre) .

La historia se repite? ¿O se repite sólo como penitencia de quienes son incapaces de escucharla? No hay historia muda. Por mucho que la quemen, por mucho que la rompan, por mucho que la mientan, la memoria humana se niega a callarse la boca. El tiempo que fue sigue latiendo, vivo, dentro del tiempo que es, aunque el tiempo que es no lo quiera o no lo sepa.

Los libros y las gentes achicharradas en las hogueras de la Santa Inquisición irradian une obstinada energía, energía de pluralidad y tolerancia, sobre los procesos de cambio de la España de hoy. Las voces de la América precolombina, castigadas voces que hablan de la vida en comunidad y de la comunión con la naturaleza, resuenan muy nuevitas, abriendo brechas en los callejones sin salida de esta América actual. Los brasileños están redescubriendo el más despreciado capítulo de su historia, la resistencia del reino de Palmares, aquel santuario de libertad donde los esclavos negros fugitivos derrotaron a más de cuarenta embestidas militares a lo largo de un siglo, y en esa perdida memoria estén empezando a celebrar el más certero símbolo de dignidad nacional. Los argentinos empiezan a reconocer su mejor símbolo de salud mental en las madres de Plaza de Mayo, que habían sido llamadas locas cuando se negaron a olvidar, y en Guatemala el símbolo de otro país posible ya se llama Rigoberta Menchú, la mujer indígena que desde hace años encabeza el desafío contra la amnesia de los crímenes del terror de Estado.

~LA MALA MEMORIA~
"Tenía tan mala memoria que se olvidó de que tenía mala memoria y se acordó de todo". (Ramón Gómez de la Serna).

La amnesia, dice el poder, es sana. Desde el punto de vista del poder, no sólo estaban y están locas las madres de sus víctimas, sino que también están locos sus propios instrumentos, los verdugos, cuando no pueden dormir a pata suelta, sin otra molestia que los mosquitos del verano. No es mucha la gente que nace con esa incómoda glándula llamada conciencia, que segrega culpa, pero a veces se da: cuando un oficial del ejército argentino, el capitán Scilingo, reveló que no podía dormir sin lexotanil o borrachera desde que había arrojado al mar a treinta prisioneros vivos, sus superiores le recomendaron tratamiento psiquiátrico, porque se había vuelto loco.El gobierno argentino ha enviado a Europa a más de un oficial nazi, aplicando la extradición por crímenes masivos cometidos hace más de medio siglo, al mismo tiempo que otorgaba impunidad, y aplausos, a los oficiales argentinos que habían cometido crímenes masivos hace un rato nomas. La memoria y la justicia, ¿son lujos que los países latinoamericanos no pueden permitirse? ¿Estamos obligados a vivir en estado de perpetua mentira? El poder identifica a la memoria con el desorden y a la justicia con la venganza. En nombre del orden democrático y de la conciliación nacional, se han dictado leyes de impunidad de los países latinoamericanos que vienen de sufrir dictaduras militares. Esas leyes, que entierran el pasado, destierran la justicia.

Cuando en 1989 se realizo en el Uruguay el plebiscito contra la impunidad, la mayoría de la gente cayó en la trampa de la propaganda oficial, que sembró el pánico bombardeando con amenazas a la opinión pública. Lavado de memoria, lavado de cerebro: si se castigaban los crímenes de la gente de uniforme, o si simplemente se abría la posibilidad de que semejante cosa ocurriera, la violencia volvería, se repetiría la historia. El olvido era el precio de la paz.La experiencia dice todo lo contrario. Para que la historia no se repita, hay que recordarla la impunidad, que premia al delito, estimula al delincuente. Y cuando el delincuente es el Estado, que viola, robe, tortura y mata sin rendir cuentas a nadie, se emite desde el poder une luz verde que autoriza a la sociedad entera a violar, robar, torturar y matar. Y la democracia paga, a la corta o a la larga, las consecuencias.

La impunidad del poder, hija de la mala memoria, es une de las maestras de la Escuela del Crimen. A esa escuela acuden, hoy por hoy, muchos millones de niños latinoamericanos; y el alumnado crece día a día.

~LA MEMORIA VIVA~
"Hermanito, me va a disculpar. Yo quisiera ir con usted, pero tengo mucho que hacer". (En el entierro de Jorge López, en el valle del Bolsón. Palabras de su mejor amigo) .

Cuando está de veras viva, la memoria no contempla la historia, sino que invita a hacer la, más que en los museos, donde la pobre se aburre, la memoria está en el aire que respiramos. Ella, desde el aire, nos respira.Es contradictoria, como nosotros. Nunca está quieta. Con nosotros, cambia. A medida que van pasando los años, y los años nos van cambiando, va cambiando también nuestro recuerdo de lo vivido, lo visto y lo escuchado. Y a menudo ocurre que ponemos en la memoria lo que en ella queremos encontrar, como suele hacer la policía con los allanamientos. La nostalgia, por ejemplo, que tan gustosa es, y que tan generosamente nos brinda el calorcito de su refugio, es también tramposa: ¿Cuantas veces preferimos el pasado que inventamos al presente que nos desafía y al futuro que nos da miedo?La memoria viva no nació para ancla. Tiene, más bien, vocación de catapulta. Quiere ser puerto de partida, no de llegada.
Ella no reniega de la nostalgia, pero prefiere la esperanza, su peligro, su intemperie. Creyeron los griegos que la memoria es hermana del tiempo y de la mar, y no se equivocaron.

EDUARDO GALEANO



"Estoy leyendo una novela de Louise Erdrich.A cierta altura, un bisabuelo encuentra a su bisnieto.El bisabuelo está completamente chocho (sus pensamientos tienen el color del agua) y sonríe con la misma beatífica sonrisa de su bisnieto recién nacido. El bisabuelo es feliz porque ha perdido la memoria que tenía. El bisnieto es feliz porque no tiene, todavía, memoria alguna.He aquí, pienso, la felicidad perfecta. Yo no la quiero".

. Eduardo Galeano.

lunes, agosto 07, 2006

Cientos de Mentiras



Esta mañana he leído las noticias. Gran error.

Cientos de Mentiras
(Xoel López)
Qué triste pensar que existe un final
Más triste es lo que ves, esperas que no sea verdad
Dicen que es generacional
Pasan los años no parece que vaya a cambiar

Las noticias siempre dicen lo mismo
Cientos de mentiras cruzan nuestro organismo
Y si esa es la realidad
Pues ¿cuánto más?, ¿cuánto más tendré que esperar?
Sé que lo que ves no es alentador
El niño mata hormigas simplemente por diversión
Lejos de aquí no hay mucho más
Nos vendíais tanto el cielo y resulta que no eraverdad

Las noticias siempre dicen lo mismo
Cientos de mentiras cruzan nuestro organismo
Y si esa es la realidad
Pues ¿cuánto más?, ¿cuánto más tendré que esperar?

Qué triste pensar que existe un final
Más triste es lo que ves, esperas que no sea verdad
Dicen que es generacional
Pasan los años no parece que vaya a cambiar
Las noticias siempre dicen lo mismo
Cientos de mentiras cruzan nuestro organismo
Y si esa es la realidad
Pues ¿cuánto más?, ¿cuánto más tendré que esperar?
Pues ¿cuánto más?, ¿cuánto más tendré que esperar?

miércoles, agosto 02, 2006

El lado oscuro del amor



Pensaba, no, más bien "sentía" qué era eso de "el lado oscuro del amor", esa luz macilenta que no es más que un reflejo de la auténtica fuente de luz, ese lado frío de lo que debiera de ser, de lo que parece, de lo que no es.

Esa cara oscura de la luna cuya luz a veces ilumina, pero nunca calienta.

Y como tantas veces, como en tantas ocasiones, descubro que todo está dicho e incluso filmado y me encuentro con las palabras del personaje de El lado oscuro del corazón:

"Me importa un pito que las mujeres tengan los senos como magnolias o como pasas de higo; un cutis de durazno o de papel de lija. Le doy una importancia igual a cero al hecho de que amanezcan con un aliento afrodisíaco o insecticida. Soy perfectamente capaz de soportarles una nariz que sacaría el primer premio en una exposición de zanahorias. Pero eso sí, y en esto soy irreductible, no les perdono bajo ningún pretexto que no sepan volar, si no saben volar pierden el tiempo conmigo”. Estas palabras son emitidas por Oliverio personaje que responde a las órdenes de su ventrílocuo, el Sr. Benedetti.

¿Es este entonces el lado oscuro del amor? y si éste lo fuese, he de consultarles algo que a mí me han preguntado en repetidas ocasiones y aunque algunos sabrán mi respuesta, la cuestión es si ustedes saben volar...

lunes, julio 31, 2006

Tokio Blues


Libro altamente recomendado por un buen amigo, tanto que me ha obligado a prometer que lo compraría aún no siendo yo muy amiga de los "best sellers" y éste haberlo sido, entre otros países, en Japón. Les dejo un “breve” resumen que encontré por ahí:

“Toru Watanabe, un ejecutivo de 37 años, escucha casualmente mientras aterriza en un aeropuerto europeo una vieja canción de los Beatles, y la música le hace retroceder a su juventud, al turbulento Tokio de finales de los sesenta. Toru recuerda, con una mezcla de melancolía y desasosiego, a la inestable y misteriosa Naoko, la novia de su mejor –y único– amigo de la adolescencia, Kizuki. El suicidio de éste les distancia durante un año hasta que se reencuentran en la universidad. Inician allí una relación íntima; sin embargo, la frágil salud mental de Naoko se resiente y la internan en un centro de reposo. Al poco, Toru se enamora de Midori, una joven activa y resuelta. Indeciso, sumido en dudas y temores, experimenta el deslumbramiento y el desengaño allá donde todo parece cobrar sentido: el sexo, el amor y la muerte. La situación, para él, para los tres, se ha vuelto insostenible; ninguno parece capaz de alcanzar el delicado equilibrio entre las esperanzas juveniles y la necesidad de encontrar un lugar en el mundo.”

Está claro que por nombre, le pongo esta banda sonora a este post:

"Tokio ya no nos quiere"
Lori Meyers

tú que duermes a mi lado
no quieres despertar
hasta que salga el sol
dormir juntos los dos
si somos diferentes
no te lo crees ni tú
hasta que salga el sol
y tú que duermes a mi lado
no quieres despertar
hasta que salga el sol
si te quieres venir
que sea porque no te da igual
si te quieres venir
que sea porque no te da igual
si te quieres venir
ahora ya no hay vuelta atrás
si te quieres venir
ahora ya no hay vuelta atrás
yo sonrío y me levanto
sin desayunar
me meto en cualquier bar
la cuenta está al llegar
te llamo desde un barco
y tardas en bajar
no me hagas sufrir más
tú que duermes a mi lado
no quieres despertar
hasta que salga el sol
si te quieres veni
rque sea porque no te da igua
lsi te quieres venir
que sea porque no me da igual
si te quieres venir
ahora ya no hay vuelta atrás
si te quieres venir
ahora ya no hay vuelta atrás
si te quieres venir
hasta que salga el sol

Y también les dejo
el vídeo.
Oleadas de besos tan azules como ese fuego...

viernes, julio 28, 2006

La hoguera



Cuando era chiquita estuvo durante mucho tiempo deseando que llegara el amor. Oía maravillas del amor, de ese sentimiento que hacía que las personas se convirtieran en mejores. Así que cada noche más mágica del año, esa de San Juan, buscaba y aprendía nuevas fórmulas, hechizos, pócimas. Con cada vela que encendía conjuraba a los elementos para que atendiese su petición.

Fueron tantos las combinaciones que probó con el convencimiento de que algo funcionaría que hasta se inventó nuevas variaciones para cada noche.
Lo que no sabía es que los seres mágicos y estaban muy atareados con tantas peticiones que les confundían. Así que a medida que iba creciendo fue encontrándose con situaciones que confundía con amor a medida que sus propias solicitudes eran más difusas.

Sus peticiones además empezaron a tomar otra perspectiva, ella ya no quería sentir nada, quería que fuesen los demás los que sentiesen y amaran.
Pasados los años, se olvidó de todas esas tonterías y empezó, o trató de continuar con su vida, pero ciertamente, algo había perdido en el camino y besaba, amaba y creía querer ningún criterio. Ponía todas sus energías en los primero días de relación y desapareciendo por aburrimiento con la misma facilidad. No conseguía encontrar eso de lo que no paraba de leer y escuchar y como tampoco lo había tenido, no estaba segura de reconocerlo si lo encontraba.
Cierta noche de San Juan que ella ignoró gustosamente por lo infructuoso de sus conjuros, se enfadaron las hadas, puesto que le habían estado intentando atender en la medida de lo posible y ahora, después de colapsarlas, se daba media vuelta y las ignoraba.
Ha de saberse que los seres mágicos tienen un grandioso ego al que no hay que ofender y ella con su actitud altanera, lo hizo.

Como castigo vio cumplido un deseo de hace mucho tiempo, en el que quería volver a sentir por lo menos algo parecido al amor y se cumplió con tanto retraso que no recordaba tan siquiera haberlo deseado. Y lo peor del castigo es que no sabía de quién se había enamorado.
Total, que feliz como había estado en ese mundo en el que sólo existía ella, se vió de pronto golpeado y ella desbordada por un cúmulo de sentimientos incontrolados, revoltijos constantes de estómago, insomnio, inapetencia absoluta, incapacidad de movimiento y accesos terribles de abstracción.
Quedó totalmente demacrada, perdió su trabajo, casi hasta el habla, sus amigos y las ganas de hacer nada.

Así estaba la pasada noche de San Juan, irreconocible, suplicando frente a la hoguera, que la dejaran como estaba. Mientras concentraba todas sus energías en este último ruego, apareció a través del fuego, entre las llamas, el rostro amado que tendió su mano y mientras con un susurro la llamaba con paso decidido fue hasta la hoguera donde él la esperaba. Fundiéndose en una bola de fuego bajo una noche de bóveda estrellada.

miércoles, julio 26, 2006

Extraños contemporáneos


Supongo que todos hemos tenido en algún momento, extrañas asociaciones. Me refiero a las asociaciones de ideas porque de las otras yo ya puedo indicar que les dejaría a todos ustedes en segundos puestos sin duda alguna.

El asunto es por ejemplo, admito que ésta es muy evidente, pero es lo que a mí me ocurre cada vez que hablan de Reinhardt que en mi caso, asocio de forma irremisible a Reinhart (Reinhart Koselleck), historiador “conceptual” a no confudir con el islamólogo holandés Reinhart Dozy, o mucho peor Reinhard (me resulta complicadísimo recordar a quién corresponde cada nombre, si no es por contexto). De todas formas les indico algo que podrán encontrar en cualquier parte o a través de cualquier buscador, pero no me deja de parecer curioso, sobre todo, en estos dos casos el del músico y el del “ideólogo” (parece que llaman esto a cualquier cosa):


Reinhard: que dio nombre a la Operación Reinhard, un nombre en clave para el plan de asesinar a los judíos polacos y que fue el principio o la fase inicial del Holocausto. Es algo anterior a las matanzas de Auschwitz. Este señor, con padre músico (tiene cojones) parece que fue uno de los principales ideólogos del Holocausto y por esta idea, se crearon 3 campos de exterminio que funcionaban con los gases de motores diésel o envenenamiento con el Zyklon B, otro gas que fue estrella en Auschwitz. No me enrollo más porque no merece ni la pena.

Reinhardt: Guitarrista de jazz etc.... le sorprendió la II Guerra Mundial en Londres y suerte que tuvo, porque como sabemos era de raza gitana. Y Mientras el resto de sus hermanos de raza sufrió la persecución y los campos de concentración, Django Reinhardt, tuvo la suerte de ser el protegido de uno de los funcionarios de la administración nazi aficionado a su música. Paradójicamente, Reinhardt y su música fueron, durante la ocupación nazi de Paris, uno de los símbolos culturales de la Resistencia.

Ante esta comparativa ni que decir tiene que me quedo con el segundo y en lo que a mí respecta el primero podría quedar en el más profundo de los olvidos, lamentablemente ignorar su existencia, no conllevaría su desaparición de la Historia ni de las secuelas de sus ideas y actos.
Cuán distintas pueden ser dos vidas contemporáneas con nombres de tan extraordinario parecidos.

Por extraños designios del destino existe la “Ley de la Compensación”.

lunes, julio 24, 2006

Mad About a Boy

Deseo la locura del alma, esa que no entiende de convencionalismos, esa que sóla se canta.
(Mareablanca)
MAD ABOUT A BOY

Mad about the boy,
I know it’s stupid to be mad about the boy,
I’m so ashamed of it, but must admit
The sleepless nights I’ve had about the boy.
On the silver screen,
He melts my foolish heart in ev’ry single scene,
Although I’m quite aware that here and there,
Are traces of a cad about the boy.
Lord knows I’m not a fool girl,
I really shouldn’t care.
Lord knows I’m not a schoolgirl,
In the flurry of her first affair.
Will it ever cloy?
This odd diversity of misery and joy.
I’m feeling quite insane and young again
And all because I’m mad about the boy.

jueves, julio 13, 2006

"Se vende oxígeno".(V).


Por la creación de esa enorme burbuja a su alrededor, a cambio pagó el precio de su propia desaparición.

Hacía tiempo que diversos estudios demostraron la inviabilidad de seguir con este ritmo de consumo de oxígeno, por lo que había que reducirlo de forma considerable y casi a toda costa.

Hubo un ingeniero que pensó en el reciclaje del mismo, la cuestión era cómo hacerlo. Así que ingenió (haciendo honor al nombre de su profesión) este mecanismo por el que los seleccionados, serían personas que no estaban a gusto en su mundo y preferían vivir en otro, gente que decidía vivir otra realidad que no ésta, individuos que querían su mundo blanco a costa de todo. Y eso es lo que tendrían.

La forma de escogerlos era autoselectiva, ellos mismos, en caso de necesitar sobredosis reoxigenadoras eran los candidatos perfectos ya que demostraban ser un foco insaciable y perjudicial para el resto. Querían su oxígeno, su espacio y permanecer en él siempre sin más preocupación. Así que, a la larga, en caso de seguir volviendo, ellos mismos producían su transformación. Eran chupópteros de energía que se transformaban en la energía misma: el oxígeno.

No era más que una técnica para hacer respirable el mundo. Era la forma de hacer desparecer a la gente que no sabía respirar y que tampoco dejaba que los demás lo hiciese, la gente que sobraba, la que prefería no estar. Era un transformador de egoísmo puro en oxígeno puro.

Lo que respiraba al entrar era la esperanza de otra gente, de otros clientes que entraron con el deseo de que sus vidas fuesen blancas e impolutas y en vez de hacerlo en su propia vida sin evadirse, pretendieron comprar una redención en la que no participase el resto, todos los que pretendieron una salvación sin compartirla con nadie: esos eran los perfectos candidatos, esos eran los clientes seguros, los que sin saberlo, convertirían su existencia en un acto de salvación para la Humanidad.

Fin.

(Mareablanca)

miércoles, julio 12, 2006

"Se vende oxígeno". (IV).


Cada nueva visita repetía el mismo proceso y nunca más se encontró con nadie.

Pero eso ya no importaba. Sólo aquella voz “respire”.

No se preguntaba de dónde salía tal cantidad de oxígeno, cómo podía mantenerse la tienda con suministros gratuitos o qué es lo que ganaban. Él tan sólo iba y se hinchaba.

La respiración con ese oxígeno se volvió fundamental en su vida. No quería reconocerlo, tampoco se lo habría planteado, pero se había vuelto adicto y cuanto más oxígeno respiraba más necesitaba.

Ya no iba al trabajo ni a casa. Los minutos pasaban a horas. Pasaba días enteros allí dentro y ni se percataba.

En alguna que otra visita, tras muchas sesiones intensivas hasta le pareció ver otras burbujas en las que la suya se reflejaba. Daba igual.

Pero era una tienda, en eso no mentían y todo el que compra, paga.

(... continuará...)

martes, julio 11, 2006

"Se vende oxígeno".(III).



Mientras volvía al día siguiente por un camino directo a la tienda de Oxígeno, iba pensando en el increíble día que había sido el anterior, tras su primera visita.

Todo había ido estupendamente, había creado un espacio a su alrededor impenetrable en el que él era el único centro. Era como vivir dentro de su propia burbuja inmune a cualquier factor externo.

Además, había dormido perfectamente, como hacía tiempo que no lo hacía y se había despertado con un humor inmejorable. Claro que ya empezaba a notar que iba perdiendo los efectos de tan beneficioso tratamiento. Volvían a planear los nubarrones sobre su cabeza y por ello volvía con paso agitado hacia la tienda.

Esta vez tras el nuevo deslizamiento de la puerta, no necesitó buscar a nadie y oyó una voz que le indicaba “respire”. Eso hizo.

Hinchó sus pulmones inspirando todo ese purificador elemento y al expirar notó como cada pensamiento, cada energía negativa, salía de su burbuja protectora. Así permaneció estático en medio de la sala durante largo tiempo.

Al salir volvió a sentirse nuevo, pleno, lleno.

Ligero.


(.. continuará...)

lunes, julio 10, 2006

"Se vende oxígeno".(II).




Con tono pausado le explicó el funcionamiento de aquel negocio.

Tenían unas fábricas de oxígeno repartidas en distintos puntos del planeta. La idea había surgido de la propia NASA como invento para facilitar la vida de los astronautas en órbita y así poder crear estaciones satélite a la Tierra, pero ocurrió algo así como con el velcro, pasó a ser un invento revolucionario espacial y especial que tal y como iban las cosas por el planeta en los últimos años, acabaría por tener una gran proyección e incluso podría convertirse en negocio en suelo firme tal y como había ocurrido, ya que pronto el aire sería irrespirable. De hecho, hacía ya mucho que para él, lo era.

La idea de poder respirar oxígeno limpio y puro le pareció increíblemente buena. No tendría seguir respirando polución, ni los malos humos que expirase el gentío y a lo mejor, hasta conseguiría darle un “nuevo aire” a su vida, que hacía tiempo era casi tan gris como el asfalto y esos nubarrones que de forma constante parecían estar siempre sobre su cabeza.

Por supuesto, le indicó al caballero de blanco su intención de comprar ese revolucionario concepto de producto que acabaría con toda las distintas escalas de grises que se amontonaban en su vida. Quería tantas bombonas de oxígeno como le fuera posible trasportar. E incluso, hizo el gesto propio de introducir su mano en el bolsillo de la chaqueta para sacar la cartera, pero el caballero de blanco, muy amablemente le indicó que no era necesario, era un servicio gratuito por el que no tenía más que ir a aquella tienda cada vez que lo considerase necesario y quedarse allí un rato, respirando tranquilamente.

No daba crédito, ¡el negocio del siglo y resultaba ser gratuito!. Sospechó que tal vez fuese una engañifa pero tan pronto se volvió para hacer más preguntas a su interlocutor, éste, había desparecido. Mientras oía como en eco a esa voz ya familiar, que le decía que ésa había sido su primera sesión.

Era cierto que se encontraba más grande, más limpio, más oxigenado.

Al abrirse nuevamente la puerta invitándole a su salida, decidió que al día siguiente sin falta volvería.

(...continuará..)

jueves, julio 06, 2006

"Se vende oxígeno"


Eso decía aquel cartel.

La intriga le pudo, así pegó su nariz al cristal del escaparate sin poder ver más que un inmaculado espacio. Unas paredes con azulejos impolutos y en el suelo máculas baldosas eran las únicas que decoraban.

Todo aquel espacio le parecía una gran urna blanca con una sola entrada de cristal. Pensó que podía ser algún tipo de tienda para personas con deficiencias respiratorias y aunque en realidad no lo necesitase, decidió entrar en lo que se le antojó ser una tienda.

Permaneció unos minutos dubitativo ante la puerta de pomo inexistente y por fin se decidió a realizar un movimiento decidido por el que la puerta se deslizó, ocultándose hacia un lateral de forma automática. Tras su paso se cerró de idéntica forma. Absoluto silencio.

Nadie apareció y su entrada sin sonido alguno, ninguno emitido por la puerta o su mecanismo automático ni sus pasos resonaban en ese vacío, ni siquiera el sonido emitido por las consabidas campanillas colgadas del techo para sonar una vez las agite la puerta. La falta de mostrador e inclusive la ausencia de persona alguna empleado o no, empezó a ponerle algo nervioso.

Tampoco había ninguna puerta más que aquella que daba a la calle, por lo menos de forma aparente.

Estaba absorto en la contemplación de la limpieza de la arquitectura interna del local cuando a sus espaldas una voz le indicó ser bienvenido al venta de oxígeno dentro del propio espacio. El se giró hacia la voz y se encontró con un caballero con traje blanco inmaculado que le otorgaba solemnidad a su presencia.
(...continuará)

martes, julio 04, 2006

Porque te vas

Porque te vas no me escondo.

Porque te vas necesito inventarme.

Estoy y te escribo.

No escribo sino estás. No existo si no me lees.

Pero aún existo si no estás.

Cada mañana que amanecemos abrazados es confirmación de sentencia, te vas.

Ni voy a ir contigo ni tú te vas a quedar.

viernes, junio 30, 2006

Madre tierra


Era realmente hermosa. Había sido creada por una implosión, tras un encuentro ocasional de sus padres. Muchas leyendas e historias se siguen contado sobre su nacimiento. Fueron muchos los hermanos que surgieron de esa relación. Unos se fueron bien lejos en búsqueda de otros espacios y jamás volvieron, pero escriben de vez en cuando para que su hermana pequeña sepa de ellos. Ella se quedó junto al gran fuego del hogar.

Con los años creció y se transformó en una bella joven y tuvo varios hijos, que crecieron y prosperaron, pero por algún designio del destino, murieron antes que ella. Ese mismo destino pareció atender sus súplicas y le otorgó unos últimos hijos, ésta vez prometedores, emprendedores y despiertos, que podrían ayudarla en casa y algún día hasta cuidarla. Por fin podría criarlos y después de observar su maravillosa creación, sentirse realizada y descansar.

Tenía tantas esperanzas en su futuro que los malcrió dándoles todo aquello que parecían necesitar sin negarles nada, pero ellos siempre querían más. Eran tan insaciables que incluso empezaron a robarle. Ya no daban las gracias. Ya no preguntaban si podían coger lo que ella guardaba en la despensa o el dinero que guardaba, aunque en realidad, fuese todo para ellos. Lo cogían sin más y una vez que crecieron e hicieron más fuertes, incluso la obligaron a trabajar de la noche a la mañana, vendieron sus pertenencias, llegando a unos límites de explotación insospechados. Sin saber que si la llevaban a la extenuación, que si ella moría, morirían con ella, porque era la única que mantenía aquella casa.
Ha pasado mucho tiempo ajando su piel, ha sufrido tanto que ha envejecido de forma prematura a base de disgustos. De vez en cuando, se enciende y su enfado llega hasta a sus hijos, pero no es ni una mínima parte de lo que podría ocurrir si de verdad se impusiese y recordase a cada quien, cual es su sitio. Otras veces se puede escuchar su llanto desesperado y otras veces un dolor en lo más profundo hace que se estremezcan sus carnes y por fin, un mar de lágrimas limpia su cara, resaltando nuevamente su fuerza y su belleza.
Si consiguiese que esos que fueron niños creciesen y cuidasen del hogar, si nosotros, sus niños consiguiésemos aprender a quererla y respetarla... a ver todo lo que ha hecho por nosotros.
En fin, ójala un día maternal lo tuviese cualquiera.
(Mareablanca)

Mama Tierra
(Macaco)
Que dificil cantarle a tierra madre,
que nos aguanta y nos vio crecer,
y a los padres de tus padres
y a tus hijos los que vendrán despues,
si la miras como a tu mama
quizas nos cambie la mirada,
y actuemos como el que defiende a los tuyos
y a los que vienen con el,
la raiz en mis pies yo sentí,
levante la mano y ví,
que todo va unido, que todo es un ciclo,
la tierra, el cielo y de nuevo aquí,
como el agua del mar a las nubes va,
llueve el agua y vuelta a empezar,oye i yee
Grite ,grite... o no lo ves??
va muriendo lentamente,mama tierra...mother earth... (bis)
No se trata de romper ventanas,
ni farolas ni de cara,
mejor romper conciencias..equivocadas..oye..
nadie nos enseñó ni a ti ni a mi,
nadie nos explicó ni a ti ni a mí,
mejor aprender, que corra la voz y quizás conseguir..
(bbrbojer... bombeando tierra madre dice....
tr trr bombeando tierra madre te dice...basta!
trtrt bombeando trtrt bombeando
tierra madre escuche...
trtrt bombeando tierra madre dice...ponte en pie
trttr bombeando ...mirame ihee)
Grite,grite...o no lo ve?? (no no no no lo ve...)
va muriendo lentamente, mama tierra...mother earth...
Oh mama reclama,
se le apaga la llama,
y esto no es de hoy
de tiempos de atras oihoy..
decre decadas degradando
Ya mama reclama,
se le apaga la llama,
se la venden hoy,
de lo que fue a lo que soy,
se tre magnifican sus latidos uhoy..
llaman llaman..
mama tierra llaman..
ya que las manejan sin plan
demasiadas cavan
otras se caen luego frutos no dan
llaman llaman..
mama tierra llaman...
oidos sordos les hace el "man",
miradas se tapan,
contaminan hasta que eliminan
Grite,grite..o no lo ves???
va muriendo lentamente, mama tierra... mother earth
"Hay más almas caminando sobre la tierra, que la que se calcula han muerto a lo largo de toda la historia", o eso dice Antonio, en Vivir del cuento. Y digo yo, tantas almas ¿dónde se meten?.

lunes, junio 26, 2006

Y las lágrimas quieren

Y las lágrimas quieren
salir y no las dejo
como aquellas palabras
se quedan dentro
y son dolor añejo.

Y las lágrimas quieren
salir y no pueden
como aquellas palabras
que al final de ti salieron
y me hirieron.

Y las lágrimas quieren
salir y no pueden
quedar más adentro
y sin querer,

ayer salieron.


(Mareablanca)

sábado, junio 24, 2006

Guerra de Cesiones





Convertiste nuestra historia
en una guerra de cesiones
afianzando tu posición
sin atender a razones
(Mareablanca)

jueves, junio 22, 2006

Envejecí de esperarte



Envejecí de esperarte,

hace tiempo que ni te pienso.

No necesito escucharte

para saber que me faltas.

Y tu ausencia me desgarra

pero cuando te veo,

siempre tu espalda

siempre te estás yendo.

(Mareablanca)

lunes, junio 19, 2006

Diatribas sobre amantes


Dicen que ahora no aguantamos nada, que al más mínimo atisbo de desagrado desaparecemos, que nunca hubo tantos y además ahora tantas, que hayan ido a por tabaco y no hayan vuelto en la vida.

Todo esto puede ser cierto, pero también es verdad que en realidad las cosas han cambiado, las mujeres ya no quieren ser las madres de sus hermanos, novios, maridos, quieren ser ellas y dedicarse también a sí mismas. Quieren ser madres de sus propios hijos y quieren a un igual a su lado. Y esto no es fácil de asumir para un hombre que poco ha mutado en su comportamiento.

Es decir, es la mujer la que ha cambiado el rol y es el hombre el que como un animal somnoliento parece mirar sin mucha atención, los movimientos de ese ser que se empecina en dar vueltas a su alrededor, peor que ya no baila al son que él toca, ni le da de comer, ni le acaricia la panza.

He oído también cosas tales como que antes no había tantos casos de malos tratos, lo que yo creo es que antes, lo que no había era denuncias de los malos tratos. Era el momento del famoso “la maté porque era mía”, nadie cuestionaba.

Así que nos encontramos con una mujer autosuficiente en el terreno profesional, personal y fundamentalmente emocional y con un hombre que, en sus funciones profesionales, en las que ha estado basado todo su poder, está amenazado, pero máxime en el ámbito personal y emocional, ya que en estos campos no ha recibido ninguna educación sobre el comportamiento ante la aparición de una compañera, que por primera vez puede realmente serlo.

Ni ha evolucionado y deja, como normal general bastantes deficiencias en la adaptación a su nueva compañera.

Es como si hubiese una reproducción de “peter panes” que buscan desesperadamente a las distintas “wendies” y estas a su vez se hubiesen transformado en campanillas con alas propias y dispuestas a luchar junto al hombre que aman, no a quedarse en casa esperando mientras cosen a que este les eche por encima los polvos mágicos para que puedan volar.

Si además añadimos el tema de la perpetuidad de la especie, pues para qué más. Resulta que no hay tal necesidad, somos una plaga y de desear que exista una verdadera perpetuidad, lo que habría que hacer es no inundar este planeta con más generaciones devastadoras de recursos.

Otra forma de apelar a la descendencia es por un sentimiento de absoluto narcisismo, el verse reflejado en alguien, el saber que uno ha hecho algo que permanecerá tras nosotros, pues me parece que tiene bastante que ver con no haber hecho nada interesante, loable o digno de reconocimiento con la propia vida y delegar en otro el que esto ocurra, para que lo haga por nosotros.

Resulta que al superhombre anunciado por Zaratustra, se le adelantó la supermujer, que se ha encontrado con simples humanos, que a su lado se hacen pequeños.

El hombre debiera saber lo que es una mujer y ser capaz de sentir orgullo tal por ella, como el que pueda llegar a sentir él por sí mismo, que desee ver su labor recreada y reflejada, en una nueva vida. Si la idea fuese otra, me clonaría, pero yo no quiero ser inmortal.
Mareablanca.

jueves, junio 15, 2006

La mar salada


Dice una antigual leyenda vikinga, que el rey Frodi, de Dinamarca, recibió en una ocasión de Hengi-kiaptr el regalo de dos piedras de molino mágicas, llamadas Grotti, que eran tan pesadas que ninguno de sus sirvientes ni sus guerreros más fuertes podían darlas vuelta.

Durante una visita a Suecia vió y compró como esclavas a las dos gigantas Menia y Fenia cuyos poderosos músculos y cuerpos habían llamado su atención. De regreso a casa ordenó a sus dos nuevas sirvientas que molieran oro, paz y prosperidad. Las mujeres trabajaron alegremente hasta que los cofres del rey rebosaban oro y la paz y la prosperidad abundaban en sus dominios. Pero el rey, en su avaricia, ni siquiera permitía a sus sirvientas descansar, por lo que éstas se vengaron moliendo una guerra, provocando la muerte del rey a manos de los vikingos.

El rey vikingo Mysinger tomó las dos piedras y las sirvientas y las embarcó en su nave, ordenando a las sirvientas que molieran sal, que era un producto muy valorado en aquel tiempo. Pero el rey vikingo se volvió tan avaricioso como el rey Frodi, no dejando descansar a las mujeres, por lo que, como castigo, tal fue la cantidad de sal que molieron que al final su peso hundió el barco. A consecuencia de esta gran cantidad de sal, el mar se volvió salino.

(Leyenda Vikinga)

lunes, junio 12, 2006

Me casé con un sapito.


Me casé con un sapito.

Yo buscaba un ilustre y noble príncipe, porque para eso me habían educado, así que estuve caminando largo de charca en charca.

No había visto en mi vida a ninguno, pero me habían comentado que se encontraban allá por un maleficio que les echaron distintas brujas en distintos lugares. Bien, pues yo no sabía si estaban todos juntos o si habían reunido en una convención de príncipes encantados o qué se yo, esa parte no venía en los cuentos.

Así que ni corta ni perezosa me puse unas altas botas de pescar para andar por los lodazales intentando encontrarle convencida de que le reconocería por su croar.

Y así fue como conocí a mi sapito, lo saqué de la charca y le di un buen baño. Pensé que la falta de buenas costumbres podía haberlas olvidado por culpa de ese maleficio, que tal vez no sólo afectase a la apariencia, así que puse mucho empeño en que las recordara.

El caso es que pensé que conseguiría librarle de aquel hechizo. Pero pasó el tiempo y me di cuenta que no cambiaba.

No sé muy bien si me di cuenta cuando croaba, cuando me daba sus besos de sapito, cuando me abrazaba con sus patitas de sapito o cuando chapoteaba en el barro tan feliz. Y a mí, verle feliz me alegraba.

El caso es que cuando le dije a mi sapito, que aunque no me importase, yo creía muy importante que él supiese que no era un príncipe encantado, sino que era exactamente lo que parecía, un sapito.

Él se rió, me miró y con su vocecita sapil, me dijo, "amor mío, si es que tú eres una rana".

Mareablanca.

miércoles, junio 07, 2006

Alegría


Queridos todos,

Quería enviarles unas palabras, porque aunque ahora mismito estoy con otros asuntos, prometo visitarles tan pronto como sea posible.

Como comienzo, quisiera presentarme o presentarnos, porque aunque nos conocen y me han informado que alguno de nosotros ya ha estado con ustedes, no nos hemos presentado nunca, así que les digo que somos seis hermanas, Melancolía, Tristeza, Soledad (que por cierto, es una altanera), Furia, Alegría y Felicidad; tres hermanos, Tiempo, Amor y Caos y algún que otro hermanastro que ha ido apareciendo en nuestras vidas.

Sobre mis hermanas, sólo puedo decir que la más trabajadora es Tristeza suele ir acompañada de Soledad, como sé que esta última no está con ustedes porque no están sólos, no me preocuparé en exceso. Además sé que se hace pequeñita y débil cuando no se le hace caso y acaba por aburrirse. Una vez se aburre, sale en busca de otros sitios donde pueda ejercer un papel protagonista. Normalmente va los escenarios de las obras que presenta Catástrofe, uno mis hermanastros.

La verdad es que las persigo para ver si puedo arreglar sus desaguisados puesto que me dejan a la gente hecha un trapito. He buscado un buen aliado, mi hermano Tiempo, es mucho mayor que yo y también está harto de las travesuras de nuestras hermanas, que son extraordinariamente egoístas ya que cuando deciden quedarse con alguien, le absorben e intentan exprimir, les camelan y se hacen pasar por imprescindibles, pero yo intento estar a tiempo y aparezco con las formas más dispares, como una nota musical, una risa de un niño, un guiño a tiempo, un abrazo, a veces como el viento. Tengo mil reflejos en el arcoiris.

Como hermanos, nos cuidamos y solemos salir en pareja, pero las combinaciones nos salen bien extrañas. No saben ustedes las que montan Felicidad y Amor, Amor con Soledad y, a veces, con Tristeza o Furia y otras veces, todos juntos. Amor sin lugar a dudas es de los que más problemas nos da, queremos pensar que por su juventud, pero entiéndanlo, nos daría muchísima pena castigarlo.

Sí es verdad, que a quienes intenté encerrar en una ocasión fue a mis hermanas, pero al final no pude, las tengo mucho cariño y sin ellas yo no sería nada. Dicen que Tristeza un bien necesario para cambiar de postura... pero no se encariñen con ella (y menos aún se enamoren), que no les va a traer más que problemas.
Espero que me indiquen cuándo me pueden hacer un huequito para que les visite. Estaré encantada de volver a verles.

Fdo.: Alegría.

sábado, junio 03, 2006

Los consumidos.

*El Grito, Eduard Munch, 1893*

Me consumo. Ah! pero no es que consuma mi paciencia, mi calma, mis amores o mis odios, sencillamente me consumo y desaparezco.

Tampoco es un tema excesivamente traumático, de hecho, a veces ni me percato. En mi insustancial vida, paseo con los problemas cotidianos, las amistades pasajeras y los amores livianos, sin enteder que la falta de profundidad de los mismos me estaba haciendo perder forma, literalmente.

El que me sobren poco a poco tallas del pantalón en un principio no me llamó especialmente la atención. Consideré que tal vez se debiese a la vida de contínuo ajetreo casa-trabajo-cañas-casa-trabajo.. rutinas para recordarnos que existimos, para convencernos que si no estamos en uno de estos procesos, el mundo parará para esperarnos o recogernos en la próxima parada. Pero esto no ocurre, si tenemos suerte tal vez pase otro autobús, otro tren, pero aunque huela igual, aunque mantenga la misma apariencia o el mismo número, ya nunca será el mismo, no estarán los mismos pasajeros con los que nos habíamos familiarizado y lo peor es que nunca nos dejarán conducirlo y no podremos alcanzar el anterior.

Así que he seguido con mis rutinas aún viendo que tenía que apretar mi ropa con cinturones. No he parado para seguir existiendo, de tal forma que he conseguido el efecto contrario y les escribo porque desaparezco.

Me he ido haciendo chiquita y ahora desparezco. Lo más grave es que ni quién yo estaba convencida de que vendría corriendo en mi auxilio, ni mis familiares, ni mis irreales amigos, ni mis enemigos, sabían que la última vez que esperaban, realmente yo estaba allí, chillándoles y haciendo gestos y señales para que me viesen, pero era tan chiquita, que no sabían que yo estaba. No presentían mi presencia. Mi desespero ha sido tal, que escribo estas líneas para que alguien sepa que existí, que estuve,que ví, escuché, compartí.

Es como padecer una enfermedad terminal, uno sabe que se está consumiendo y el resto parece no querer darse cuenta, siguen afanosamente con sus vidas, con su intención de continuidad. El observar que desaparezco es como aceptar que todo tiene un fin y verlo antes de tiempo. Nadie quiere que le recuerdes que existe un final. Pero yo no lo he estado planeando, sencillamente desparezco.

Si la gente te deja de ver, ¿dejas de exitir?. ¿Determinan "ellos" tú existencia, o tú mismo?. ¿Quién les otorgó la autoridad para decidir? ¿Qué clase de nueva hogera es ésta? Es una nueva versión de guillotina francesa en la que cada cual espera turno para el cadalso de la desaparición.

Y ahora con un último aliento, con mis últimas fuerzas, les indico que he existido, he amado, he reído.

Limitadas miras que ahora no me ven y ahora que yo veo, miro y estoy rodeada de ellos, somos muchos. Somos muchos que no estamos y ahora en su mundo no nos ven, pero les rodeamos. Somos los consumidos.
(Mareablanca)

miércoles, mayo 31, 2006

La Fe y las montañas


Al principio la Fe movía montañas sólo cuando era absolutamente necesario, con lo que el paisaje permanecía igual a sí mismo durante milenios.

Pero cuando la Fe comenzó a propagarse y a la gente le pareció divertida la idea de mover montañas, éstas no hacían sino cambiar de sitio, y cada vez era más difícil encontrarlas en el lugar en que uno las había dejado la noche anterior; cosa que por supuesto creaba más dificultades que las que resolvía.

La buena gente prefirió entonces abandonar la Fe y ahora las montañas permancen por lo general en su sitio.

Cuando en la carretera se produce un derrumbe bajo el cual mueren varios viajeros, es que alguien, muy lejano o inmediato, tuvo un ligerísimo atisbo de Fe.

Augusto Monterroso.

lunes, mayo 29, 2006

El Baile de las Peonzas

[Giroscopio]

Estoy mareada.

Llevo toda la vida observando a la gente que me rodea, aunque ellos crean que no les veo lo hago y muy atentamente, casi tan atentamente como observo sus movimientos para no interferir en ellos.

No me impongo en la vida de nadie o vamos acompasados o si nos pisamos y no aprendemos a bailar juntos, cambio de pareja.

Si observamos a las personas que nos rodean, éstas parecen seguir un movimiento constante. Parece que les dieron un impulso inicial y ahora se mueven como si una fuerza centrípeta impulsase sus giros, que me hacen recordar a aquellos bailes como la Danza de los Zancos de Anguiano o la Danza de los Derviches (o Sama), imposible no asociar estas imágenes.

Es como cuando de pequeños, en el patio del colegio, intentábamos mantenernos y no perder el equilibrio y caer al suelo sin tener conciencia de lo que ha provocado la caída. En realidad tal vez no era más que una forma de “colocón natural”. En mi caso yo sufro mareos terribles por lo que no subo ni a la “montaña rusa”, aunque esta fuese “colina holandesa”.

Pues el problema es que se deja de tener percepción del entorno, de hecho en la danza Sufí es esa la idea.

Si uno trata de concentrarse acaba por hacerlo únicamente en uno mismo y las condiciones extrínsecas pierden la forma. Todo alrededor se vuelve borroso y de hecho, aunque uno consiga parar, el resto aparentemente seguirá su propio movimiento.

Así es como vive mucha gente que conozco, dando vueltas alrededor de sí mismo sin ver el entorno, sin inquietud alguna por nada más que no sea no perder velocidad y mantener el equilibrio. Pretendiendo que nada altere los giros sobre su propio eje, como si de una peonza se tratase.

Y al final todo el mundo se mueve como en un baile de peonzas.

(Mareablanca)

viernes, mayo 26, 2006

A vista de Escher


No supe qué dibujo encajaba más, así que escogí éste por título:

"Cielo e infierno" o mi vida a vista de Escher.



"Cielo e infierno", 1960, grabado en madera.

En este grabado circular, los ángeles y los diablos encajan unos entre los otros. Las figuras, todas semejantes, disminuyen de tamaño según nos alejamos del centro y se desvanecen en una fuga hacia el exterior. Este mosaico está basado en un modelo no euclídeo sino hiperbólico ideado por HENRI POINCARÉ que se encuentra en el libro de H. S. M. COXETER Introduction to Geometry, Wiley, 1961, p. 282-290.

"Mientras dibujo, en ocasiones me siento como si fuera un médium espiritista, controlado por las criaturas que estoy conjurando. Es como si ellas decidieran el aspecto que prefieren... La frontera entre dos figuras adyacentes tiene una función doble y es complicada. A cada cual de sus límites, aparecen simultáneamente seres pero el ojo y la mente no se pueden ocupar de ambas formas a la vez y, por lo tanto, han de pasar rápida y continuamente de una a otra. M. C. ESCHER".


miércoles, mayo 24, 2006

Despertar a destiempo





Despierto con un terrible dolor de cabeza, parece que me hubiesen estado golpeando toda la noche. Con paso indeciso en la oscuridad consigo alcanzar la cuerda para levantar la persiana por la que se entraban diminutas rendijas de luz confusa.

Esa luz daña mis ojos anegando la habitación. Todo recupera su forma y su color, pero no reconozco el entorno. Me encuentro en una habitación que me resulta tan familiar y extraña. El color morado de las paredes no es nada que yo recuerde y tampoco reconozco esa cama que todavía guarda mi forma entre las sábanas.

No me atrevo a salir de esta habitación que un segundo antes había sentido tan distinta, familiar, conocida y extraña. Tal vez alguien afuera pudiera decirme dónde estoy, si es que hay alguien.

A través de la ventana intento orientarme. Es un piso alto, tal vez un ático. Intento concentrarme y reconocer aquellos jardines que rodeaban el edificio o acaso las calles. No hay ni un alma.

Si me hubiesen preguntado por el color del destiempo, no sé si habría podido describirlo y ahora, en este preciso momento lo estoy viendo a través de esta ventana.

Unos pasos tras la puerta me indican que no estoy sola, intuyo formas que se mueven, susurros y nuevos pasos que se alejan. He de salir aunque sea para intentar volver a casa.

Una chica me observa sonriente, creo que la conozco así que la sigo sin intercambiar una palabra. Está rodeada de perros, todos parecen reconocerme menos uno que en un primer momento quiere atacarme. Me asusto pero rápidamente le doy dos órdenes que parece entender y se queda pegado a mis piernas andando entre ellas como si lo hubiese hecho siempre, ahora con una lánguida mirada.

Salimos por la puerta de la cocina e inexplicablemente estamos en un patio interior en un bajo.

Miro al cielo y esa luz del destiempo sigue iluminando el jardín, cediendo distintos tonos a los árboles y plantas. Una bandada de gorriones parecen intuir mi mirada, entro de nuevo para desmenuzar un mendrugo de pan y alzo la mano con migajas en la palma. Un pausado vuelo, más parecido a los movimientos de los peces en el agua, acercan distintos pájaros que picotean el pan que les ofrezco. Pero cuando ella se acerca algo cae en mi mano y veo que los pájaros se han transformado en una horrible rana.

Con un aspaviento, un movimiento automático, suelto el anfibio que cae sobre un arbusto cercano, queda sobre las primeras ramas y me acerco para verlo mejor. Es una rana gris, fea y parece como aplastada. Ella me mira, es el momento.Otra vez me atrapa esa luz, la del destiempo de mi amanecer en esta otra casa.Debo despertar y volver a mi cama, a mi casa. He equivocado el momento y todavía estoy en el mundo de mis sueños, en su mundo de destiempo, en el que yo vivo cada noche cuando duermo. Debo despertar a tiempo.

Despierto con un terrible dolor de cabeza, esta vez, en mi cama.

Cotumbres de destiempo en los despertares.
(Mareablanca)

domingo, mayo 21, 2006

Excuse me Mr.

. Rene Magritte "Son of Man" .

Llevo una semana escuchando el mismo Cd de camino al trabajo, porque sí, porque hay cosas que pasan sin más.

El Cd en cuestión, resultó que también fue el que escuché este fin de semana de camino a "otro rincón para compartir", por elección de mis compañeros de viaje y el asunto es que cada vez que escuchaba la canción que indico, no podía hacer más que pensar en esto:

" El Senado de Estados Unidos acaba de aprobar la construcción de una valla triple en la frontera. Y George Bush, el presidente cuatísimo de Fox, mandó a 6.000 soldados de la Guardia Nacional a proteger el límite con México".

¿Alguien piensa parar a este “caballero”?

~ Excuse me Mr. ~

(Ben Harper)

Excuse me Mr.
Do you have the time
Or are you so important
That it stands still for you

Excuse me Mr.
Lend me your ear
Or are you not only blind
But do you not hear

Excuse me Mr.
Isn't that your oil in the sea
And the pollution in the air mr.
Whose could that be

Excuse me Mr.
But i'm a mister too
And you're givin' mr. A bad name
Mr. Like you

So i'm taking the mr.
From out in front of your name
Cause it's a Mr. Like you
That puts the rest of us to shame
It's a Mr. Like you
That puts the rest of us to shame

And i've seen enough to know
That i've seen too much

Excuse me Mr.
Can't you see the children dying
You say that you can't help them
Mr. You're not even trying

Excuse me Mr.
Take a look around
Mr. Just look up
And you will see it's comin' down

Excuse me Mr.
But i'm a mister too
And you're givin' Mr. A bad name
Mr. Like you


So i'm taking the mr.
From out in front of your name
Cause it's a Mr. Like you
That puts the rest of us to shame
It's a Mr. Like you
That puts the rest of us to shame

And i've seen enough to know
That i've seen too much

So Mr. When you're rattling
On heaven's gate
Let me tell you mr.
By then it is too late

Cause Mr. When you get there
They don't ask how much you saved
All they'll want to know, Mr.
Is what you gave

Excuse me Mr.
But i'm a mister too
And you're givin' Mr. A bad name
Mr. Like you

So i'm taking the Mr.
From out in front of your name
Cause it's a Mr. Like you
That puts the rest of us to shame
It's a Mr. Like you
That puts the rest of us to shame

jueves, mayo 18, 2006

Bus Stop


El transporte público no puede reducirse al trayecto, no lo puedo detallar únicamente como el recorrido que uno debe compartir de forma obligatoria e involuntaria, con el resto de congéneres que en muchas ocasiones distan mucho de serlo. Es un asunto de comportamiento cívico, no de calidad del medio de transporte en cuestión.

En lo que a mí respecta, el asunto da comienzo ya en la propia parada, normalmente mal señalizada, que ni el propio conductor reconoce y que obliga al usuario a plantarse en medio de la carretera para conseguir llamar la atención del conductor y, con suerte, el frenado del vehículo.

La parada, por sí misma parece que establece una activación del “chip o gen del deportista”, según sea uno máquina o mono, ese chip que me consta ciertas personas tienen desactivado hasta llegar a cualquier tipo de fila, bien sea la del supermercado, la del citado autobús o la del paro.

Entonces y sólo entonces, esos deportistas toman posiciones permaneciendo alerta para la visualización del objetivo y una vez en el punto de mira, entran en acción ciertas articulaciones del cuerpo: muñecas para asirse a cualquier objeto que imposibilite sus caídas (que podrá ser el brazo del ser más infelizmente próximo, la chaqueta del mismo infeliz sujeto o cualquier cosa que tope en su camino); las rodillas se flexionan para dar comienzo a la carrera; los codos para eliminar todo tipo de obstáculos que pudiesen entorpecer el alcanzar la meta.. esos codos que ya desearían fervientemente los quarterback del mejor de los equipos de rugby .. Total que, cual manada de búfalos, arremeten con todo hasta conseguir el citado objetivo: subirse a toda costa, en este caso la costa es marea.

Una vez dentro, si es que has conseguido subir, aunque muy probablemente quien lo haya hecho haya sido contra la propia voluntad y haya seguido más bien la fuerza de la avalancha del grupo que le haya tocado (los grupos no se eligen, son razonablemente aleatorios en función del minuto en que uno haya tenido la desgracia de salir de su casa), comienza el trabajo de los pequeños.

El tema es que no se puede menospreciar la actividad de sus pequeños vástagos, son muchos y están siendo firme, estricta y meticulosamente adiestrados.

Así que, si sus procreadoras se han afianzado en el uso y manejo del bolso como arma de defensa, cuando no hábiles en el abuso de unos perfumes que convierten aquello en cámara de gas o lo mejor de todo, sujetos que hacen una campaña personal contra la sequía y no sólo deciden cambiar baño por ducha, sino que directamente deciden no ducharse, o qué decir de las épocas de lluvias y el uso o desuso del paraguas...en fin, que si hubiese poseído William Wallace semejantes armas, entre otras estas biológicas mencionadas, otro gallo cantaría en Escocia.


Y, si ellas surgen como nuevas maestras, guerreras de la supervivencia en la vida urbana mediante objetos cotidianos, esos “pequeñines” y sus utensilios, no pueden ser subestimados, pues esas criaturillas poseen elementos de transporte de materiales, denominadas mochilas –facilitadas por sus progenitores, sin duda alguna-, en las que llevan lo que dicen ser material escolar, pero yo apoyo la teoría avalada por mis sufridos pies, de que son más bien materiales para la construcción de la citada escuela que estoy convencida de que no han pisado en su vida. Y con ello defienden su “espacio vital”.

Luego, queridos todos, está claro que hay una parte de educación que nosotros hemos recibido y que el resto no y por lo visto, esto funciona también en dirección contraria: hay algo definitivamente algunos nos hemos perdido. Yo mi espacio vital lo cuido y protejo mediante el respeto.

Respuesta planteada a "espacios vitales".

martes, mayo 16, 2006

Recuperando recuerdos


Photo by Arteko


Recuperando recuerdos del pasado, surgió uno que por algún motivo que desconozco, ha estado siempre en mi mente.

Es curioso qué extraños momentos marcan nuestras vidas. El objeto más insospechado se transforma en un preciado tesoro, la cita más banal se convierte en inexplicablemente imprescindible en nuestra vida, el momento más insignificante, en “ese momento” que nos señala para siempre, aquella canción en “esa canción”...

De todo esto, el mío, mi recuerdo, es un proverbio árabe, rescatado por mis antecesores de alguna visita tal vez a un pueblo, tal vez a unas cuevas y clavado en una pared de ladrillo rojo, olvidado y en proceso de decoloración allí durante años, tras haber pertenecido a un pequeño cuarto de nuestra casa durante otros tantos años.

Lo leía cambiando el orden de sus frases, las hacía una o muchas. Tal vez en un primer momento rememorase aquellos cuentos de Las Mil y Una Noches, tal vez luego me impactase la profundidad de sus palabras.

Presidió nuestras vidas cotidianas con absoluta dignidad y fue, como otros tantos objetos, condenado al olvido, pero yo lo releía hasta la saciedad, bajo los rayos de aquel sol, como quien observa a un condenado intentando salvarlo con la mirada.

Un día desapareció, pero siempre ha permanecido clavado en una de las paredes de mi corazón.

Estoy convencida de que ese recuerdo ha ido mutando en mi cabeza y ya no tenga más que una onírica veracidad y así lo cuelgo hoy de esta otra pared, para darle el reconocimiento que se merece en mi espacio.


~ Proverbio árabe ~

No digas todo lo que sabes
No creas todo lo que oyes
No gastes todo lo que tienes

Porque

El que dice todo lo que sabe
El que cree todo lo que oye
El que gasta todo lo que tiene

Muchas veces

Dice lo que no conviene
Juzga todo lo que no ve
Gasta lo que no tiene

viernes, mayo 12, 2006

~ Hojarasca ~


Había cambiado. La cuestión que me planteaba era que otra vez había cambiado. Tenía la costumbre de adaptar su forma a cada uno de ellos, así que había perdido la suya propia. Eso sí, se había convertido en una persona muy completa. O mejor dicho, en muchas partes de muchas personas bien distintas que intentaban sujetarse unas a otras intentando averiguar quién era quien les había unido. Y eran todas la misma. Si es que alguien sabía quién era.

Ahora formaban un extraño amasijo que trataba de moverse a un compás, el problema es que el director de orquesta andaba atrapado entre todas esas manos y pies, todos esos personajes que había creado trataban de mantenerse vivos. Se unieron e hicieron una cadena de sujeción al rededor de su cuerpo y casi le imposibilitaban el movimiento, que se volvía lento y descompasado.

Todos se agarraban luchando frenéticamente por no caer una vez habían sido utilizados. Se negaban a partir y quedaban sujetos alrededor de su cuerpo como un manto de hojas secas, volviéndose cada vez más pesado.

Cuando nos vimos de nuevo no pude reconocer su rostro que permanecía oculto entre la hojarasca y mientras hablábamos a través de susurros parecidos al sonido del viento entre las ramas de las copas de los árboles, entendí que todo aquello no lo producía más que el no saber librarse de su pasado.

Al darse cuenta que no solamente era su entorno quien le mantenía ese manto puesto, sino que se había acostumbrado tanto a ese olor, a ese sonido al crujido de hojas, que no era capaz de recordar qué ocultaba debajo, fuimos caminando de vuelta a su casa mientras pensábamos en solucionar aquello.

A nuestro regreso, hicimos un esfuerzo por despegarle todas las hojas que del cuerpo se negaban a desincrustarse. Mucho tiempo nos costó apartarla y poder dejarla colgada en el las cuerdas de secar la ropa del jardín. Y la solución apareció sola.

Secamos toda la hojarasca y creamos su fragancia, de esta forma, todo lo que había aprendido formaba un líquido incoloro, del que se impregnaba cada día antes de salir de casa, recordando por siempre sus vivencias, su pasado, sin ningún peso, pero con lo mejor de su esencia.

(Mareablanca)

lunes, mayo 08, 2006

Ola por ola



Ola por ola
el mar lo sabe todo
pero se olvida

~Rincón de haikus~
Mario Benedetti

jueves, mayo 04, 2006

Vistas a la Vía Láctea


Me compré un planetita con una gran ventana que daba a la Vía Láctea y soy vecina en período estival del Principito. Es una zona reconocida y con gran renombre por lo tranquilo y sosegado de su situación.

Damos tranquilos paseos por la Vía en la que se respira gran tranquilidad y siempre nos saludamos cordiales al cruzarnos con nuestros vecinos. Ellos portan sobreros que les protegen de las estelas de los cometas en la que los niños tienen costumbre de subirse como si de un cochecito de trenes se tratase. Ellas lucen grandes pamelas que compaginan con vestimentas de lo más dispares puesto que la tranquilidad de mi pequeño planetita estriba en que cada cual viste como le place y actúa como considera oportuno, siempre que no haga daño a nadie por otro lado cosa harto improbable ya que por un salto en la evolución, gozamos de un sistema empático que nos alerta ante cualquier situación que pudiera tornarse dolorosa, imposibilitándonos el llevarla a cabo.

Además tenemos un sistema de recogidas de dolores y penas que pasa una vez a la semana. Uno no tiene más que separarlos por retornables, como son las pequeñas molestias, sinsabores, penitas y alguna que otra decepción ó por no retornables, es decir los muy dolorosos, traumáticos. Entonces se arremolinan en oleadas de aerolitos que salen disparados por el infinito en búsqueda de otras penitas en otros planetas y van directos a unos inmensos agujeros negros que los engullen y hacen desaparecer en el tiempo. Ahora los agujeros negros cada vez son más chiquitos.

Los pájaros cantan por la noche, cantan a las estrellas para que estas sepan que recordamos que engrandecen nuestras noches con su luminosa belleza. Y los grillos son los encargados de hacer lo propio con el Sol. A la Luna vamos a limpiarla cada cierto tiempo y por eso desde su planeta, en ocasiones, sólo la ven por partes.

A veces bajamos a ver si podemos ayudarles con esos trajines que les tienen tan atareados y nos enganchamos a un cometa que pasa cercano, cada 76 años y unos cuantos tirones gravitacionales, para ver si por fin han entendido la visión cosmológica de la vida.

En la última expedición que se subió al cometa teníamos puestas muchas esperanzas y a la vuelta, resultó que llenamos unos cuantos de nuestros agujeros negros de las penitas y dolores.

Ahora estoy criando estrellas para que sean grandes y hermosas y con su haz de luz les permitan ver más claramente la auténtica belleza. Llevo muchas en los bolsillos para entregárselas en nuestra próxima excursión porque yo creo en ustedes.

(Mareablanca)