viernes, marzo 17, 2006

~ My baby just cares for me ~


My baby don’t care for shows
My baby don’t care for clothes
My baby just cares for me
My baby don’t care for cars and races
My baby don’t care for high-tone places
Liz taylor is not his style
And even lana turner’s smile
Is somethin’ he can’t see
My baby don’t care who knows
My baby just cares for me
Baby, my baby don’t care for shows
And he don’t even care for clothes
He cares for me
My baby don’t care
For cars and races
My baby don’t care for
He don’t care for high-tone places
Liz taylor is not his style
And even liberace’s smile
Is something he can’t see
Is something he can’t see
I wonder what’s wrong with baby
My baby just cares for
My baby just cares for
My baby just cares for me
My baby don’t care for shows
My baby don’t care for clothes
My baby just cares for me
My baby don’t care for cars and races
My baby don’t care for high-tone places
Liz taylor is not his style
And even lana turner’s smile
Is somethin’ he can’t see
My baby don’t care who knows it
My baby just cares for me
My baby don’t care for shows
And he don’t even care for clothes
My baby just cares for me
My baby don’t care for cars and races
My baby don’t care for
He don’t care for high-tone places
I wonder what’s wrong with baby
My baby just cares for
Just says his prayers for
My baby just cares for me

Disculpen todos mi osadía al dedicarles esta canción a ustedes, que se dejan llevar por mis mareas y permiten mis incursiones en las proyecciones de sus pensamientos, a ustedes que me cuidan y entienden, a ustedes que han anegado mi espíritu de un sentimiento cálido, que si bien pudiese considerarse imposible, ha resultado un hecho: a través de sus palabras siento sus cálidos abrazos.

Permítanme que para este viaje, les indique que el canto de sirena que hemos de seguir es el de Nina Simone, a través de su voz tendremos certeza del mapa de las corrientes que hemos de seguir para encontrarnos.


Escuchen las cálidas voces que les traen las olas.

miércoles, marzo 15, 2006

Placeres inéditos


Tal vez no muy inéditos, pero sí, pequeños y baratos placeres escritos sin ningún orden:

* Entrever el sentimiento de empatía en un interlocutor.

* Ver limpieza y sinceridad en una mirada...

* Escuchar una charla inteligente (esto raya el milagro, la sorpresa y el placer, todo en uno).

* Descubrir que hay alguien que sepa escuchar (Idem al inciso del anterior).

* Despertarte un día sin ningunas ganas de salir de la cama y ser consciente de no tener necesidad de hacerlo (admitamos que si se está bien acompañado y además se escucha buena música y pongamos además que fuera hace mucho frío y se está bajo un estupendo edredón..).

* Comprar por dos duros (euros ) un CD al azar y que sea una de las mejores compras de tu vida.

* El primer trago de una cerveza cuando estás sediento.

* Los abrazos. Los abrazos. Los abrazos ( hay tan poca gente que sepa abrazar "de verdad").

* El momento exacto en que todos los poros de tu cuerpo entran en contacto con el agua al sumergirte en el mar...



(Mi respuesta a un tema sugerido por Sr. Pititón, como el anterior post)

martes, marzo 14, 2006

No me gustan..


  • La prepotencia, la altanería y la desconsideración.
  • Quien por considerar su existencia tan primordial (no en su vida que es lo lógico, si no, no habría tal existencia), en la vida de los demás que deje de ver al resto y éstos a su vista se vuelvan transparentes.
  • La gente que no sabe apreciar los silencios.
  • L@s hipócritas.
  • Esperar.
  • Las almendras, garrapiñadas menos.
  • La manzana o la piña en la ensalada o peor aún, en la pizza.
  • La oreja, ni comerla ni que me la coman.
  • Las mentiras, como una vez leí, entre otras cosas para ser buen mentiroso hay que tener buena memoria y yo, sinceramente, prefiero usar ésta última en cosas más útiles.
  • La Seguridad Social, que por nombre ya es pura contradicción.
  • Que por alguna incongruencia del destino existan necios con talento...

miércoles, marzo 08, 2006

La Nada


La Nada no es negra, sino blanca.

Estaba rodeada por ella, si hubiese abierto los ojos en un balde de leche habría tenido esa misma sensación, una inmensidad blanca. La diferencia es que a la Nada, no se la puede tocar porque es incorpórea.

Y con su incorporeidad me había estado persiguiendo y buscando, me estuvo acechando.

No supe que me había alcanzado hasta que me dí cuenta que movía mis brazos haciendo esperpéticos movimientos por agarrarme y sujetarme a algo. No había suelo y no caía, no flotaba ni estaba suspendida o sumergida. Sencillamente estaba en ella. Nada a mi alrededor, nadie me acompañaba.

El vacío no suena y mi voz no se escuchaba. Sólo pensamientos atraviesan mi cabeza y sin poder tocarme sin nada tangible, rodeada de Nada, empezé a sospechar que en realidad nunca había existido y la Nada sin saberlo me había creado. Era "algo" en la Nada, ni siquiera La Nada es perfecta y Soledad, no es la mejor compañía, así yo debía de haber nacido de algún oscuro pensamiento de esta Nada blanca. Entonces no me había atrapado: me había creado.


(Mareablanca)

lunes, marzo 06, 2006

Hilanderas


“Con los hilos extendidos decimos mentiras, tejemos nuestra propia y reluciente verdad. Con las sobras del dolor hacemos medicinas que nos curan de nuestra imaginaria enfermedad

Contándonos, contándonos, bellas mentiras... fueron mis mejores días..."

Hilanderas de bellas mentiras hiladas con huso y rueca.

Desconozco la genealogía de estas palabras. No recuerdo haberlas pensado, ni tan siquiera haberlas leído o encontrado, sencillamente cuando me senté ante una página en blanco, de forma automática surgió un “documento recuperado” que no recordaba haber perdido y la búsqueda de su procedencia ha sido absolutamente infructuosa. Así que decidí publicarlo y si su creador@ gusta de hacerse cargo del mismo, será bien venid@. Seguiré buscando sus orígenes, mientras tanto, será mimado en este “hogar de acogida” que sigo hilando.

viernes, febrero 24, 2006

Lágrimas de Chocolate


Todas las mañanas que podía escaparse se acercaba a la chocolatería, perseguía ese dulce olor que despertaba los sentidos todavía adormilados por las horas tempranas. Se sentaba en una mesa de la esquina apartada, la pegada a un gran ventanal desde ese rincón desde el que en unas ocasiones, sencillamente se absortaba contemplando los pasos de todas aquellas personas tan ajenas y lejanas, en otras disfrutaba de piezas musicales que celosamente guardaba especialmente para ese rincón, o abría el abrigo y sacaba uno de sus libros recuperados de aquella antigua y mimada estantería de casa.

Cualquiera de estos placeres se completaba siempre disfrutando el sabor tibio que inundaba su paladar, nueva Ambrosía a disposición terrenal. Ése era el verdadero motivo de sus visitas, ese chocolate. Hasta tal punto le cautivó que ya no pudo disfrutar de ninguno de los anteriores sin éste deleite que daba un significado de verdadero placer a los demás sentidos.

Tras un nuevo tazón, parecía que volvía a recuperar la empatía, ahora le parecía absurdo el haber empujado a un lado a aquella amiga que retuvo con falsas promesas de cambio cuando ella no pudo esperar más, pero que mantuvo siempre su paso. Absurdo le pareció no volver a hablar a aquella otra porque una vez no pudo estar a su disposición, cuando había sido él el que en innumerables ocasiones no había estado, presentando las excusas más dispares. Tras cada sorbo todo parecía un cúmulo de sinsentidos por constantes orgullos encontrados. Un extraordinario sabor dulce con cierto poso amargo.

Una mañana, se acercó al chocolatero, para preguntarle si podía confiarle el secreto que estaba convencido que ese chocolate guardaba y para su sorpresa, el chocolatero le respondió sin ningún recelo: lo que se estaba bebiendo eran lágrimas de su hija amada.

Le contó que ella era el ser más puro y dulce que jamás habría conocido de haber podido hacerlo. Era tal su inocencia que la primera vez que conoció la mezquindad humana, lloró. El sencillo hecho de ver el dolor, la indiferencia, la soledad, la hipocresía del ser humano, que se suponía creado por encima del irraciocinio de los animales, le arrancó un inconsolable llanto, que sólo consiguió parar al cabo de muchos años, con el descubrimiento del primer amor.

Ella era tan dulce que sus lágrimas se transformaron en chocolate y fue tanto el tiempo que lloró que su padre, en el momento que se le empezaron a acumular en la casa baldes repletos, cuencos rebosantes, cuando fue tan ingente la cantidad de éste, no pudo por menos que regalarlo a familiares y amigos, pero pronto tuvo colas de gente a la puerta de su casa y decidió abrir la chocolatería.

Las gentes del país se acercaban a su chocolatería y políticos, gentes famosas e importantes, humildes trabajadores y estudiantes, siguiendo ese olor dulce de las lágrimas de chocolate y cuando salían eran más amables. Producía ese extraño efecto. Parecía que absorbía los problemas de cada persona, los dejaba reposar y los devolvía dosificados en pequeños sorbos donde se mezclaban con los problemas del resto, por lo que los propios parecían más pequeños y a la vez, era más fácil entender al resto.

Hacía tiempo que su hija se había enamorado, había crecido y marchado con su marido y al chocolatero ya casi no le quedaban existencias de aquel exquisito chocolate, e incluso llegó a pensar en cerrar la chocolatería.

Después de escuchar muy atentamente ésta historia, que le contó el chocolatero, él apuró el último sorbo de su taza, con miedo a que fuese la última vez que pudiese probar aquel maravilloso néctar sin saber que el sentimiento de aquella niña había impregnado cada taza, cada cuchara, cada elemento de la chocolatería tras tantos años de uso y él que tantas veces había frecuentado aquel lugar, tantas tazas había saboreado, tanto había sentido cada sorbo fue el siguiente en impregnarse del mismo.

Y empezó a llorar, como nunca antes lo había hecho y sus lágrimas se habían transformado en chocolate y se quedó a cargo de la chocolatería.

O esa es la historia que me contó una vez que le pregunté sobre ese delicioso secreto, con la confianza que me otorgaba el verme cada mañana cuando voy a tomar una taza de sus Lágrimas de Chocolate en mi rincón reservado.

(Mareablanca)

lunes, febrero 20, 2006

Muros



Son los muros que hemos creado nosotros aquellos que más vergüenza nos debieran ocasionar.

Si nos escandalizamos por esas fronteras que separan y matan a 500 inmigrantes anualmente en la frontera de USA y México, si nos indigna el muro de Israel, si el de Berlín es uno de los más vergonzosos capítulos de la Historia.¿Cómo somos capaces de crearnos nuestro propio muro alrededor de nuestra persona?

Daddy's flown across the ocean
Leaving just a memory
Snapshot in the family album
Daddy what else did you leave for me?
Daddy, what'd'ja leave behind for me?!?
All in all it was just a brick in the wall.
All in all it was all just bricks in the wall.
"You! Yes, you! Stand still laddy!"
We don't need no education
We dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids aloneHey!
Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall.
All in all you're just another brick in the wall.
We don't need no educationWe dont need no thought control
No dark sarcasm in the classroom
Teachers leave them kids aloneHey!
Teachers! Leave them kids alone!
All in all it's just another brick in the wall.
All in all you're just another brick in the wall.

"Wrong, Do it again!"
If you don't eat yer meat, you can't have any pudding. How can you have any pudding if you don't eat yer meat?"

"You! Yes, you behind the bikesheds, stand still laddy!"
I don't need no arms around me
And I dont need no drugs to calm me.
I have seen the writing on the wall
.Don't think I need anything at all.
No! Don't think I'll need anything at all.
All in all it was all just bricks in the wall.
All in all you were all just bricks in the wall


Eché abajo los muros existentes con la promesa de de no volver a levantar ninguno jamás.

viernes, febrero 17, 2006

Techos de cristal


Photo by Arteko

~ Quiero una casa con el techo de cristal para poder ver el cielo junto a tí en noches como ésta y permanecer refugiados de la lluvia ~

martes, febrero 14, 2006

Caprichos gravitatorios

Photo by Arteko

Me enteré por casualidad, en una de esas conversaciones intrascendentales post ingesta de las maravillosas viandas de servicio de "catering" de mi adoradísimo trabajo, que todavía quedan tesoros por descubrir y no hablo de aquel que trabajando en el Parque del Retiro podando le caiga en su cabeza un fajo de millones de nuestras queridísimas y humildes pesetas (caprichosa ésta gravedad ) sino descubrir un nuevo mundo en el nuestro con distintas evoluciones en las especies conocidas. Lástima que no hayan aparecido nuevas razas humanas, aunque fuese algo mejores que la nuestra, asunto que no creo demasiado complicado.

Total, que seguimos con la nuestra, especie autodistinguida por colores que nos permitimos llamar razas y, en muchas ocasiones, por creencias más parecidas a mentalidades del Pleistoceno.

La verdad es que por más que he hecho firme propósito de hacer caso omiso a la estupidez humana con respecto a la obcecación en temas religiosos, no puedo evitar comentar que el tema omitido hasta ahora, va para largo:

Las exacerbadas quejas de radicales islámicos sobre las irreverentes caricaturas de Mahoma, para qué comentar más, la "gracia" les está llevando del cabreo a la furia.

El asunto para mí no trata tanto de una religión en concreto sino de las religiones en general ( vamos, que podría empezar con la católica y no sé si sabría parar ).

Tampoco se trata de crear dos frentes “ellos” y “nosotros”, “Oriente” y “Occidente” siempre aparentemente enfrentados. Lo que me parece que lamentablemente son todos los radicalismos que conozco (muy probablemente se me escape alguno que sea excepción), porque todos me parece que tienen un fondo de estupidez y falta de miras supina.

Se trata de los fundamentalismos ¿cómo puede alguien considerar tener la verdad absoluta y por ello crear unos fundamentos de vida que no sólo sean aplicables a uno mismo sino también al resto de la humanidad? y peor aún ¿cómo son capaces de demostrar su indignación de esa forma que hace perder todo sentido a su reclamaciones?

Qué pensarían si un frente de mujeres histéricas defendiese la igualdad de género quemando cualquier empresa que dirigiesen sólo hombres? (vaya, mal ejemplo, en este caso todos felices con vacaciones obligatorias).

No creo que se pueda reclamar respeto mediante la falta total del mismo. Es la radicalidad de los radicalismos, la que creo que es una caricatura de cualquier posición.

Lo último, creo que apropiado para el asunto, y para que vean que no es un asunto iconoclasta, sino que trata de antirradicalismos, les dejo una cita de Emilio Galindo Aguilar (sacerdote católico español, Granada 1927-) en su libro "Sólo a tí voy buscándote" (1998):

"Nada temen tanto los hombres de religión como a un creyente libre, educado por el Espíritu; pues no sólo se les escapa de sus dictámenes, leyes y normas, y del control que ello les permite, sino que puede «pervertir» a los demás contagiándoles el gusto por el pensamiento libre, la manía de los ojos abiertos, la ilusión por la vida auténtica".

¿Encontraremos en alguna pequeña isla al ser humano evolucionado que parece no existir en territorio conocido?¿no habíamos bajado ya del árbol o será que sencillamente nos caímos de él como un simple capricho gravitatorio?

viernes, febrero 10, 2006

Aconteceres

Otro Viernes.

Cosas tan tontas como un trayecto de camino al trabajo cualquier día por la mañana, son las que a prácticamente a todo el mundo le antoja tediosa su vida. En mi caso, son precisamente esas pequeñas cosas (las tan hartamente mencionadas e incondicionalmente infravaloradas “pequeñas cosas de la vida”) las que hacen todos los días distintos y consiguen que me apetezca esperar e incluso provocar el día siguiente.

En el caso de la espera, por si alguien viene a preguntarlo, no hay más que no dormir por la noche hasta el amanecer del día siguiente, el insomnio es una forma, el estar de copas es otra no menos honrosa (obsérvese el caso del pasado Jueves). En el caso de la provocación, no hay más que asegurarse el estar en casa durmiendo en la cama a horas... razonables. Soy plenamente consciente de que estas horas pueden sufrir serias variaciones según la persona y la concepción que se tenga del término.

El “efecto mariposa” no se hace esperar.: hoy he tenido un despertar digno de un anuncio de tostadas con pan tumaca (no pienso decir Kellog´s) con zumo de naranjas valencianas (no pienso decir las de California). Así que he estado antes en la parada de autobús de casa (¿cuántas veces les habré hablado de esta parada ya?) y por este mismo motivo, he cogido el autobús anterior al que suelo, cosa que agradezco porque todavía estará el conductor esperando a que le pague “aquel viaje” como si de mi camello se tratase.

No me pregunte por qué sé ésto, supongo que algún conductor me habrá pillado en esos incautos años en los que uno se traga cualquier charla gratuita, pero sé que se que el sistema hidráulico de apertura y cierre de puertas del que están provistos los autobuses, se ha declarado en huelga, así que hemos permanecido unas 30 personas (soy fatal calculando multitudes cuando pasan de dos), unos cuantos... minutos... encerradas en el mismo autobús, respirando el mismo aire.. ni que decir tiene que padezco cierta claustrofobia. Para colmo de males me ha venido a la cabeza un cuento de Cortázar en el que una fila de coches en pleno atasco deja de moverse y se quedan allí viviendo, en el mismo sitio que se han parado, durante meses.

La salvación ha sido, no sólo que el dichoso sistema haya vuelto a funcionar, como evidentemente ha hecho y por eso les estoy escribiendo (claro que también podría ser que llevase un portátil encima y todavía estuviese en el bus encerrada... aaagg... ), sino el tener la increíble banda sonora de “American Splendor” conmigo y escuchar el temazo “My Favorite Things” de John Coltrane incluida en ella, casi hasta me ha molestado tener que salir corriendo una vez abiertas las puertas, al autobús que nos esperaba detrás. Sí, el autobús de todos los días.

Está claro que esto no pasa si uno va en bici.
(Mareablanca)

martes, febrero 07, 2006

Efecto Mariposa


Me decía que era una persona prácticamente normal, “son aparentemente insignificantes acontecimientos en mi entorno los que convierten mi vida en constantes variaciones”. Es un caso claro de ese llamado "efecto mariposa", un simple aleteo de mariposa causa ondas concéntricas que pueden modificar el rumbo de tu vida. A mí me recordaba más al efecto de un soplido sobre la seda.

Comíamos los dos en el restaurante japonés al que solíamos ir en sus malas épocas, que eran muchas. Pero siempre parecía que aquel entorno le impregnaba algo de paz. Hablaba de su día, de sus amigos, de los que quedaban, los que habían partido, los que nunca llegaban.. y yo escuchaba atentamente, sin juzgarle, porque era exactamente lo que necesitaba. Parecía que en ese momento pudiésemos intercambiar con todos los comensales la energía y absorbiésemos la armonía de aquel lugar. Tras comer allí todo parecía más claro, sosegado y apacible.

Pero esa vez no quiso entrar y no podía entender qué era lo que parecía producirle ese temor. Parecía haber visto algo que le aterraba y como yo no entendía nada me dijo: “me he visto a mí mismo”.

Escogimos esta vez un café para que pudiera contarme qué quería decir con aquello y empezó su historia...

La última vez que habíamos estado allí nos abrazamos y separamos nuestros caminos. En su vuelta a casa sintió una pequeña molestia en la boca, a la que en principio no que no dio mayor importancia. Mientras subía las escaleras a casa, empezó a sentir una molestia en la garganta y luego ésta pasó a la boca del estómago y allí se estableció. En unas horas la molestia se hizo familiar. Pero empezó a notar extrañas reacciones en su comportamiento: empezó a mirar mal a su inestimable Jamila, que le cuidaba desde que era niño y a la que él, por propia y ajena necesidad, había empleado en su casa. Entonces todos sus movimientos le parecían sospechosos. Al ver la tele, le parecieron insoportables aquellas series con las que antaño reíamos a carcajada limpia, por representar a “otras clases sociales”.

Yo no entendía de qué me hablaba. Si yo soy todos los colores en uno y él no era ninguno, nuestra sangre roja, si nuestro restaurante favorito era del amarillo Imperio del Sol, la esperanza verde como la bata del médico que nos miró tras su operación y nos dijo que no era nada; mi niñez rosa almidonado como el algodón de azúcar y mi actual mirada. Si cuando el cielo que bajo el que paseábamos, se encapotaba de gris en tantas ocasiones y por ello huíamos y navegábamos por cálidos mares azules de calma. Plateado el cabello de Jamila y doradas cuando ví esa mirada, mis lágrimas.

No podía creerme lo que me contaba. Yo le conocía, estaba segura que esas no podían ser sus palabras.

Revisamos juntos su historia. Investigamos el origen de ese cambio en su comportamiento y llegamos a la conclusión que todo empezó tras la última velada en aquel restaurante. Batimos hacia atrás el vuelo de la mariposa hasta llegar al origen. Hasta llegar a su boca. Cuando miré en su interior, me pareció ver algo transparente, casi imperceptible así que fuimos directos a la primera clínica.

Allí le quitaron el origen de sus males: una espinita clavada.

Ahora ha vuelto a ser el mismo y procuramos no olvidar esa tarde, en la que no pude reconocer su mirada.

Moralejas a escoger:

- Presten atención al comer pescado crudo (aviso sobre todo para mis queridos mininos ).
- Vayan al dentista antes de que les duela ( siempre confié en Casimiro).
- Disfruten de los colores, sea cual sea la bandera.

(Inspirado en mi espinita clavada y en "los colores" de Mandy ).
(Mareablanca)

viernes, febrero 03, 2006

Crónica de asunto crónico


08.00 A.M. Hora local.

Escucho The Cult, Sonic Temple, para más señas. El por qué: resultado aleatorio. Ayer grabé Cd´s y entre grabación y grabación, toca comprobación de los resultados de las mimas ( no sé al resto, pero a mí no siempre me salen bien), el citado cd se quedó en el discman tras la última comprobación de sonido (por algún extraño motivo que desconozco, ésta palabra, “discman” nunca la recuerdo, se la acabo de tener que preguntar a mi compañero de curro –bueno compañero a secas, porque currar curra poco- insisto, esta palabra es como si no existiera, como la calle del videoclub de mi barrio).

“Esquivo” sería otorgarme de un poder de autonomía del que carezco (ni hablar del Estatut). Así que, en realidad, “evito” las señales de tráfico, no conduzco. Medio locomoción: mis piececillos hacen lo que pueden. Definitivamente voy haciendo “eses”.

Subo al bus, este resultado no es aleatorio, sino necesario y de obligado cumplimiento. Como suele serlo el llevar el dinero para subir o bonobús (¿esto sigue existiendo?) o abono (esto sé que existe porque me cuesta una pasta por mes). Será normal llevarlo pero resulta que no es mi caso. Se quedó todo en la funda de la guitarra. Punto a favor: recuerdo que la guitarra volvió conmigo y está en mi casa.

¿Disimulo?, imposible, ya he subido. Pues nada, armas de mujer, o de lo que sea. Convenzo al “busero” para que me deje hacerme responsable de tamaña estafa. ( Infeliz). No entiende que no lleve ni un triste euro ( yo tampoco ) y no soy capaz de explicarlo. Por supuesto, estos momentos no pueden quedar en el anonimato, siempre tienen testigos y más en una línea regular de barrio.

Viajo gratis.

Llego tarde al curro. Está claro que ir en línea recta ahorraría tiempo. El Lunes pruebo.

Viernes 03. El virus que me visitó ayer con todos sus colegas, sigue por aquí. Hoy con más fuerza.

Creo que estoy demasiado tiempo delante del ordenador porque empiezo a tener los mismos síntomas que él ¿ será cuestión de empatía o simple resaca?

martes, enero 31, 2006

Antigua Desmemoria

Photo by Arteko

No recuerdo su voz, pero sé que la he escuchado. Tampoco recuerdo su mirada, ni su cuerpo, ni sus manos... tal vez sólo ha sido un sueño. ¿Tal vez a un sueño es a quien he amado?

No recuerdo su querer, quizá lo haya inventado. No le recuerdo de tanto como le he anhelado.

lunes, enero 30, 2006

Reino de las Nieves


Bienaventurados los que sepan disfrutar de cada día.

Bienaventurados los que quieran y puedan disfrutar del día de hoy.

martes, enero 24, 2006

Año Perro


Si no tienen la gratificante costumbre de ir celebrando los años nuevos de distintas culturas, yo les doy la excusa perfecta con estas elucubraciones que acompañan a mi estado de ánimo: éste es el Año del Perro.

Es el Nuevo Año Lunar Chino o Fiesta de la Primavera, que se celebra en la Segunda Luna Nueva después del Solsticio de Invierno, el por qué de ser la segunda y no la primera todavía no lo he descubierto. Lo que sí sé es que la fiestecilla da comienzo con el “Festival de los Faroles” y termina ¡¡15 días más tarde!!... Quiero decir en defensa del tan criticado espíritu de trabajo español, que si bien los chinos parecen trabajar dando lugar a la frase de turno de “trabajas más que un chino”, también añado que en el tema de las fiestas no se quedan cortos y de hecho, si se apuntan a nuestro Fin de Año, ¿no podríamos nosotros apuntarnos al suyo?.

Lo digo sin acritud alguna, sólo por simple espíritu de intercambio y enriquecimiento cultural, que para preparar la fiesta también hay que hacer una limpieza a fondo de la casa y los hombres han de cortarse el pelo.

Con la idea de mantener su propio calendario, van ya por el año 4.704 y como éste calendario no encaja con las estaciones, añaden un mes cada tres años. Imagínense nacer en ese mes que sólo existe cada tres años; ríanse de los ya comentados bisiestos, una cosa es tener la mala suerte de nacer un día que sólo existe cada 4 años, pero creo que se necesita mucho menos tino en "caer" en el mes de cada tres años, a pesar de los que lo agradecería más de una mujer presumida. En cualquier caso, esto hace que me replantee la consabida y alabada longevidad de la sociedad china.

Tienen además, la idea de distribución del tiempo en ciclos de 60 años, cada ciclo compuesto por doce animales Rata, Buey, Tigre, Liebre, Dragón, Cobra, Caballo, Cabra, Mono, Gallo, Perro y Cerdo, a su vez con cinco elementos básicos (Tierra, Madera, Fuego, Metal y Agua). La forma de nombrar a los años en el calendario chino, dicen que se originó tras una llamada de Buda, a la que acudieron doce animales y con el nombre de cada uno de ellos, siguiendo el orden de llegada, nombró a cada uno de los años.

Bueno, también les informo que parece que no es mi año: soy Serpiente ó Cobra, según la fuente. Por signo, Carnero. Y si por nombre soy Agua, por elemento soy Fuego.

Todo esto era un torpe excusa para desearles un ¡¡Feliz Año Nuevo Lunar!! .. no, no llego tarde, será el próximo Domingo.

Lo dicho, "Xin Nian Kuai Le" (traducción fonética, a ver qué pensaban que les deseo, aunque yo no probaría a decirlo en ningún restaurante de esa nacionalidad, por si acaso) sean de la nacionalidad, animal simbólico, signo zodiacal, número astrológico o elemento que sean.

lunes, enero 23, 2006

Habitante y su Esperanza

“Como ciudadan@, soy tranquil@, enemig@ de leyes, gobiernos e instituciones establecidas. Tengo repulsión por el burgués y me gusta la vida de la gente intranquila e insatisfecha sean éstos artistas o criminales”.

Neruda

jueves, enero 19, 2006

Cinco extraños hábitos de Mareablanca

[ Inciso en pensamientos ]

Admitamos que esto me lo he buscado casi solita y el “casi” viene referido a que no habría sido posible sin la inestimable colaboración de Gabi, que me invitó a jugar, y mis terroríficas resacas que me hacen perder el contacto con la realidad, creerme invencible y aceptar cualquier reto.

La caída en este caso, me ha llevado a un encadenamiento directo, nada romántico ni sexual , añado para “esas” mentes.

Explico, aunque me consta que más de uno conocerá el asunto, que esta cadena consiste en la publicación de un post titulado “Cinco extraños hábitos de [persona en cuestión]”, en el que ha de indicarse quién te ha invitado a jugar, los cinco que dan nombre al título y así mismo, mencionar a las personas que siguen la cadena, que han de ser cinco también, señalando sus direcciones web, ya sea blog o diario, dejando en las mismas la siguiente frase “"has sido elegid@" y pedir que visiten el blog o página del anfitrión para que sepa de qué trata la selección (añadir caritas sonrientes, tal y como hizo Gabi a través de un comentario en el post anterior, es a gusto del que invita, pero muy de agradecer en el momento de la lectura del invitado).

Es la primera cadena en la que recuerdo semiparticipar. Escribo semiparticipar, porque aunque voy a publicar mi listado, no voy a liar a nadie a no ser por solicitud expresa que no sé si recomiendo. ;)

A mí me surgió un problema de base, ya que a pesar que siempre me han considerado algo... no digo diferente, digo rara (Fito en mente, no puedo evitarlo), me costó trabajo discernir lo que podían ser considerados extraños hábitos, porque no sabía si la lista tenía que ser sobre lo que eran extraños hábitos en mí de acuerdo con mi forma de pensar, o bien, si se refería a extraños hábitos basándome en los criterios de los demás.

Por no liar más la cosa, les publico mis hábitos extraños y añado que de éstos tengo tantos, que no creo que vaya a acabar con ningún misterio sobre mi persona:

I.- No puedo escribir con cualquier bolígrafo, ha de ser de forma, punta , tinta y tamaño, perfectamente pre determinado por la que escribe. Peor aún, sufro una terrible grima al escribir con lápiz o cuando los demás lo hacen. Escondo a los elegidos.

II.- Los armarios han de permanecer cerrados. Siempre echo una mirada antes de dormir para asegurarme que lo están ( esto choca radicalmente con el hecho de que cuando era algo más chiquita, casi marejadilla, permanecía horas escondida dentro de ellos).

III.- El tercer asuntillo es sobre los libros. Sufro por el compulsivo hábito de olerlos. No es que deje de leerlos según el olor, pero muy claramente me condiciona la lectura ( bueno y para qué hablar de textura de papel o de las tapas, que adoro los pequeños, pero me fascinan los grandes... ¡un mundo!).

IV.-No bebo agua ( ¿es hábito o deshábito?), pero tengan en cuenta que no la necesito puesto que ya lo soy.

V.- y por último decir que adoro los relojes grandes. Sí, el tamaño importa. Esto tal vez no sea raro o tampoco lo sea que mi economía se resienta durante largos períodos por las compras de los mismos, tal vez lo extraño es que nunca llevo ninguno y me enferma el personal que se maneja como si llevase uno permanentemente colgado del cuello.

Debe ser que me considero plena poseedora de mi tiempo.

martes, enero 17, 2006

Pensamientos Infames


Pensamiento Infame tampoco deja de tirarme de la manga para que escriba sobre él, considera que es el más importante. Esto demuestra la calidad de su altanería.

Considera que es único, auténtico y que los demás no responden más que a estúpidos planteamientos ocasionales. Goza de un egoísmo en estado puro. No le preocupa lo que tiene a su alrededor, sencillamente porque no lo ve y si no lo ve, cree que tampoco existe. Es feliz en su pequeño mundo.

Es increíble la fuerza que tiene, es el más molesto de todos aún siendo el más pequeñito. Se ha crecido desde que le dejé echar un vistazo por la ventana (para lo que tuvo que ponerse zancos ) y entrevió que a nadie parecía importarle nada de quien tiene alrededor. Ahora encima cree tener razón. Es mi pequeño necio. Le llevé al oftalmólogo para que pudiera ver más allá de sus narices y temo que lo único que conseguí es que adoptara cierto parecido a “Rompetechos”, hasta bigotillo se está dejando.

La verdad es que casi nunca sale, no llega al pomo de la puerta, pero siempre opina cuando mira o mejor "oye" las noticias sin mucha atención, porque ni ve ni escucha. Es hermano gemelo de Pensamiento Altruista, a veces me pregunto si no se equivocarían en la clínica, son tan distintos..

Vaya, les tengo que hablar también de él, de Pensamiento Altruista, que me mira con carita compasiva por la limitación de miras del anterior.. es el único al que no necesito andar maquillando, sólo quitarle el barro de pequeñas infamias que su hermano le echa encima de vez en cuando.

lunes, enero 16, 2006

Pensamientos camuflados

Pues no es que no tenga nada que contar, es que los pensamientos se me amontonan y se pelean por salir los primeros ( lo sé, muy mal educados estos ). Soy consciente de que son unos malcriados porque nunca les he prestado demasiada atención y les he dejado hacer y deshacer a su propio albedrío. El caso es que me persiguen, me acorralan y no paran de montar escándalo. He intentado organizarles, muy a su pesar, en ocasiones también al mío, por orden cronológico.

El primer asunto es más bien poco original, pero viene a resumirse en lo siguiente:¿por qué un blog?

Respuesta a Pensamiento Uno, tal vez con un poco de suerte me deje tranquila una temporada y se independice si le respondo:

Porque estaba siempre incordiando en páginas ajenas, colándome a festines sin previa invitación, sin permitir con ello “organizar cenas” en mi propia casa. Así que me pareció justo ( el tema “Justicia” lo toco de pasada, que esta respuesta no venía referida a este concepto) para con el resto de afectados por mis visitas.

No existe en este blog pretensión aleccionadora alguna y en muchos casos, casi no existe ni pretensión.

En realidad a mí lo que me gusta es leer y leí una vez, que escribir es sólo una forma de poner en orden los pensamientos. Los míos a veces no se dejan, así que me dedico a pasar lista, para peinarlos, vestirlos y asearlos. Se camuflan de literatura y salen a la calle con una sonrisa mentirosa en los labios.

martes, enero 10, 2006

Desdoblamientos

Reconocí su rostro y me hablaba, pero sólo veía el movimiento de sus labios, y mi voz era la que con sorpresa me preguntaba:

- ¿Qué haces?
- Sé quién eres
- Si lo sabes, respóndeme ¿qué haces?
- Espero que tu me digas qué es lo que debo

Él cogió su mano mientras hablaba y ella no conseguía recordar qué la había llevado hasta allí. Si no nos conocemos, si no tenemos nada en común, si no quiero estar aquí, si no esperaba nada.... ¿cómo salí de mi cuerpo y le dejé allí solo con ella? La dejé con algo de conciencia, la justa para poder moverse, asentir o disentir a su gusto, sin sentido alguno, sin responder a ningún estímulo en concreto. Abandoné mi cuerpo que ahora era suyo yo en realidad no lo necesitaba y reí. No, ella rió.

La verdad es que me aburrían los dos, ¿a qué demonios jugaban?.

Cuando volví habían pasado la noche juntos, así que di la noche por terminada y volví a mi cuerpo. Resultó que él no se enteró de nada. Nos despertamos al amanecer, yo sólo sonreí y me despedí con un beso en la cara.